Rituales Para que Tus Piezas Te Acompañen Mucho Tiempo
Siempre he pensado que la joyería es más que un accesorio.
Es un pedacito de historia, un detalle que te acompaña, un gesto que te recuerda algo bonito cada vez que lo usas.
Por eso también merece ser cuidada con calma.
No desde la obligación, sino desde ese mismo cariño con el que la eliges, la regalas o la recibes.
Hoy quiero compartirte, cómo cuidar tus piezas de manera sencilla y consciente, para que brillen por mucho tiempo y sigan contando tu historia.
La forma más amorosa de guardar tus piezas
Las joyas sienten.
Sienten cuando las avientas en un cajón, y sienten cuando las colocas en un lugar especial.
Cuando no las estés usando:
- Guárdalas en su bolsita o cajita, lejos de la humedad
- Evita que se enreden entre sí
- Dales un espacio propio, aunque sea pequeño
- No solo las protege… también hace que ponértelas se sienta como un ritual bonito.
Antes de usar perfume o crema, recuerda esto
La piel, las cremas, el perfume… todo forma parte de tu día a día, pero a las joyas les gusta un poco de distancia.
Un pequeño hábito que hace mucha diferencia
- Primero perfúmate, luego colócate tus piezas.
- Solo espera un momentito a que tu piel absorba lo que aplicaste.
Este detalle ayuda a que el brillo dure mucho más.
No son fans del agua (ni del gym)
Sé que algunas joyas parecen hechas para vivirlo todo contigo… pero la verdad es que el agua, el sudor y los químicos pueden afectar el baño de color, la chapa de oro o incluso algunos cristales.
Para cuidarlas
- Quítatelas antes de bañarte
- Evita dormir con ellas para que no se doblen
- Déjalas fuera del gym y la alberca
- No es que no puedan con la vida… solo que también necesitan sus descansos.
- Límpialas con suavidad, como si fueran un pequeño tesoro
Cada pieza cuenta algo.
Cada brillo, cada textura… merece un cuidado que se sienta delicado.
Para mantenerlas bonitas
- Usa un trapito suave, seco y limpio
- Haz movimientos suaves, sin tallar fuerte
- No uses limpiadores abrasivos
Es como recordarle a la joya que sigue siendo especial.
Cuidar tu joyería es una forma de cuidarte a ti misma
Porque cada pieza que eliges habla de ti: de tu estilo, tu esencia, tus momentos.
Cuidarlas no es un “tengo que”… es un gesto suave que te devuelve algo bonito cada vez que la usas.
Y con estos pequeños rituales, podrán caminar contigo mucho, mucho tiempo.

